Cada año nos inundan con innumerables listas de tendencias del mercado pero ¿realmente eran tendencia? ¿se han cumplido los presagios? Hacemos un repaso por las principales tendencias en comunicación digital para empresas que inundaron las listas de 2017 para ver si realmente se aplicaron en las empresas españolas.

Automatización

Si trabajas en marketing seguro que ya estás utilizando algún tipo de software de automatización para programar tus publicaciones en redes sociales, enviar correos electrónicos o hacer seguimiento a tus prospectos.

En el campo de la automatización se van abriendo vías cada vez más eficientes e innovadoras que necesitan tiempo para penetrar en el mercado español, pero en la mayoría de la comunicación digital de las empresas hay algún proceso de automatización, aunque se trate de una sencilla programación de una newsletter o un post programado en redes sociales.

Livestreaming y el éxito del vídeo

El 90% de todo el contenido que comparten los usuarios en redes sociales es en formato vídeo. Ese hecho ha provocado que la gran mayoría de las empresas incluyan el vídeo en su estrategia.

Eso sí, la saturación de información ha provocado que las características de un vídeo se limiten a una corta duración, que funcionen sin audio y que enganchen en los tres primeros segundos.

El livestreaming tampoco es una tendencia masiva en la comunicación de las empresas. La emisión de vídeos en directo genera temores entre las marcas por los escenarios de riesgo. En algunos casos se apuesta por Facebook Live o Periscope pero con la emisión de vídeos pregrabados, lo cual pierde la naturaleza de la transmisión en vivo.

Storytelling o Storydoing

El storytelling es el vocablo actual para algo que han hecho las marcas toda la vida: Contar una historia relacionada con la empresa, con el cliente, con el producto o el servicio generando una conexión emocional con sus clientes.

Las predicciones más avanzadas ya hablaban de storydoing como alternativa al storytelling o como superación de ésta. Ante la saturación informativa, los usuarios no buscan un simple discurso y las empresas tienen que predicar con el ejemplo. El storydoing consiste en crear experiencias en torno a los productos o servicios que muestren cómo la marca practica aquello que difunde.

Influencers

Hemos encontrado encuestas de 2015 donde dicen que el 75% de las empresas utilizan influencers. Otras de 2016 donde afirma que sólo 4 de cada 10 empresas lo utilizan. ¿Y en 2017? Parece que es difícil encontrar un consenso en las cifras. Lo que sí parece patente es que la aparición de los influencers digitales es cada año más frecuente en comunicación digital para empresas españolas. En cambio, es más difícil de calibrar si la presencia es masiva.

La prueba irrefutable del crecimiento de los social media influencers es que el gobierno estadounidense, a través de la Federal Trade Commision, tuvo que regular la relación de los influencers con las marcas. Esta comisión advierte que la esponsorización tiene que ser clara y no vale con mensajes tipo #sp o “#partner” o agradecer a la marca en una publicación de Instagram.

Realidad aumentada

Muchas listas de tendencias anunciaban la irrupción de la realidad aumentada en nuestras vidas. Pero más allá de Ikea, Braun o la posibilidad de probar cómo te quedan unas gafas nuevas, la realidad aumentada no forma parte de la comunicación digital de las empresas.

En cambio, muchos apuestan a que la realidad aumentada y la realidad virtual cambiarán la tecnología y sustituirán a los smartphones. No ha sido en 2017 ni será en 2018, pero gigantes como Microsoft, Amazon, Elon Musk y Facebook están trabajando para que suceda en el próximo lustro o década.

Tendencias digitales para el 2018

Hemos repasado algunas de las tendencias principales que se pronosticaban para el 2017. En el próximo artículo hablaremos de las tendencias del marketing digital en las empresas españolas para el 2018 desde un punto de vista más tangible, es decir, aquellas técnicas, tecnologías y estrategias que ya se están implantando o el mercado se dirige claramente en esa dirección como la compra programática.